La meditación o el mindfullness (término que gustan de usar ahora desde el ámbito de la medicina y la psicología) permite a la persona experimentar el ser en total presencia y consciencia del presente. Existen miles de técnicas de meditación y cada uno debe buscar la que sienta más adecuado para uno.

Desde la psicoterapia corporal, se suele aceptar que la mente subconsciente se refleja en el cuerpo. Esto significa que nuestros posibles conflictos o pensamientos se alojan también corporalmente de alguna manera. Mente y cuerpo serían simplemente dos facetas de un mismo ente.

Por ello, si purificamos la mente, esto tendrá un efecto sanador a nivel corporal. Lo contrario, por cierto, seguramente también es cierto. Si purificamos y cuidamos nuestro cuerpo, esto tendrá un efecto sanador a nivel mental en nuestros pensamientos, actitudes y patrones.

Estar vivo implica muchas veces sentirse invadido y intoxicado por negatividades externas y/o por contaminantes físicos. Podemos purificar nuestra mente o cuerpo físico pero si el ritmo de contaminación es mayor que el ritmo de purificación, no obtendremos resultados. Necesitamos una higiene mental y corporal que prevenga la contaminación.

Así como la higiene física involucra, por ejemplo, no tomar ciertos alimentos que se conoce tienen efectos adictivos y nocivos para la salud como el azucar, las harinas, las carnes, etc. a nivel mental conviene evitar entornos que generen miedo, odio, rencor, etc. Yo, por ejemplo, ni veo la TV ni escucho la radio ni leo los periodicos. No solo porque la información está sesgada sino porque muchas veces llevan una carga de negatividad que nos contamina mental y emocionalmente. Si deseamos una mente-cuerpo limpia y sana, deberemos cuidar aquello a lo que prestamos nuestra atención, esto es, aquello a lo que dediquemos nuestro tiempo y nuestra concentración.

Algunos elementos comunes de las técnicas de meditación son:

Intención

La intención básica cuando se medita es la de volver a recordar quienes somos y, como consecuencia de ello, superar el sufrimiento y alcanzar la plenitud, felicidad y el amor por nosotros mismos y los demas.

Observación, atención, concentración y consciencia.

Se suele dirigir a las personas a mantener la atención en alguna parte del cuerpo, función fisiológica (como la respiración), etc. El objetivo es aumentar la capacidad de concentración mental y detener el ritmo compulsivo de pensamientos que ahoga nuestra claridad mental y libertad corporal. Uno de los típicos problemas que suelen impedir la concentración y atención consciente es la continua aparición de pensamientos que proyectan nuestra mente al pasado o al futuro. Sin embargo, solo la presencia y atención en el presente, nos librará del sufrimiento y nos conectará con nuestra verdadera esencia de paz, amor, serenidad y felicidad.

Libre de juicios, ecuanimidad.

Se suele instruir a la observación ecuánime/libre de juicios, esto es, sin juzgar si aquello que observamos en nuestro cuerpo-mente es bueno o malo. Esta indicación tiene como objetivo romper el ciclo de sufrimiento que se produce cuando nos creemos y etiquetamos un pensamiento, emoción, dolor, etc. como negativo. Evitar juzgar también rompe con el proceso de retroalimentación de las negatividades y procesos contaminantes, esto es, si cuando aparece un pensamiento negativo, lo juzgamos, nos lo creemos y nos identificamos con él, estamos alimentando el patrón de sufrimiento. Por ello, la actitud libre de juicio, evita juzgar para romper la retroalimentación negativoa como consecuencia de la identificación con el pensamiento o sentimiento negativo.

Práctica física

Algunas técnicas de meditación conllevan la realización de prácticas o acciones físicas como pueden ser: técnicas respiratorias en posición sentada o tumbada, caminatas lentas y conscientes, postraciones conscientes, secuencias de movimientos (yoga, taichi, etc.), meditaciones dinámicas o incluso la danza (danza contact-improvisation, contemporanea, clásica, etc.)

Asi pues, lo que convierte una actividad humana en meditativa no es en realidad, el tipo de práctica en sí sino la actitud, intención, consciencia, atención y ecuanimidad con que se realice. Incluso pelar patatas puede ser una práctica meditativa si la hacemos conscientemente y centrados en lo que hacemos.

MEDITACIÓN VIPASSANA

Hay varias escuelas de Vipassana de la que menciono dos ellas.

  • La del monasterio WAT Phradhatu Sri Chom Tong Voravihara de Tailandia se practica sentado centrando la atención en la respiración abdominal, caminando y realizando postraciones.
  • La de S. N. Goenka (http://www.spanish.dhamma.org

La Vipassana de Goenka es una de las técnicas más extendidas mundialmente. Tienen centros de meditación repartidos por todo el mundo, se sufragan por donativos (los retiros de 10 o más días también, por cierto). El centro de meditación más conocido es Dhamma Neru situado en Sta. Maria Palautordera (Girona). Existen también grupos regulares de meditación en las poblaciones más importantes. Para inscribirse a los cursos, puedes acceder al calendario http://www.dhamma.org/es/schedules/sches

Yo he realizado un retiro de 10 días pero quizá no es algo que recomiende para empezar a meditar. Si no has meditado con anterioridad, te recomiendo que busques un grupo de meditación en tu zona y/o encuentres momentos a lo largo del dia o de la semana para estar en silencio, oscuridad y presencia contigo misma. Puedes centrar la atención en tu respiración y recuerda no identificarte con ningún pensamiento ni emoción. Es en el silencio y la no acción cuando el material inconsciente emerge y la única manera de liberar las negatividades es no retroalimentarlas (identificarte, juzgarlas y creértelas) cuando emergen. Déjalas pasar y vuelve a centrar tu atención en tu respiración.